Los planes de demolición del "Bajo" de Montevideo y parte del Barrio
Sur, la cara "fea" y "desvalorizada" de la ciudad, zona de bohemios y
fama singular por sus garitos, lúmpenes y prostitutas, son anteriores a
1920. Sin embargo, fue el famoso temporal de julio de 1923, mucho más
furioso que el de 2005, el que precipitó el avance de la "piqueta fatal
del progreso" y la construcción de la nueva Rambla Sur, una obra
faraónica de las que ya no se hacen más en la capital.

Construcción de la rambla Sur. Foto: Centro de Fotografía todos
ANDRÉS LÓPEZ REILLY 16 oct 2015
Construcción de la rambla Sur. Foto: Centro de Fotografía todos
ANDRÉS LÓPEZ REILLY 16 oct 2015
"Toda la Rambla Wilson ha desaparecido, así como los balnearios de
Ramírez y Pocitos", tituló El País al día siguiente del temporal que
costó varias vidas y pérdidas multimillonarias.
Los vientos huracanados soplaron a más de 150 kilómetros por hora y barrieron toda la costa sur. Las aguas del estuario se elevaron hasta 3,30 metros llegando hasta la Plaza Independencia. Y la furia de la crecida hizo desaparecer el muro de la rambla y hasta la famosa terraza de madera del Hotel de los Pocitos;
levantó el empedrado de la Ciudad Vieja y hundió o hizo encallar la
mayoría de los barcos que se encontraban en el puertito del Buceo.
Poco después de ese rabioso temporal se conformó la Comisión Financiera
de la Rambla Sur e inmediatamente comenzaron las obras de construcción
del tramo que va desde Río Negro hasta la antigua calle Médanos (actual
Javier Barrios Amorín), la rectificación de las líneas y el relleno de
las playas que existían a la altura de Palermo y de las que hoy se
conservan fotografías como la aérea que acompaña esta nota.
Con motivo de los 80 años de la Rambla Sur, el Centro Municipal de
Fotografía (CdF) propone una interesante muestra sobre esta colosal
obra, la cual quedará inaugurada en la tarde de hoy (ver nota aparte).
Las playas ocultas.
"La obra que va a realizar esta comisión, puede afirmarse sin temor, es
la de mayor trascendencia que ha realizado y que quizás pueda realizar
en mucho tiempo el Municipio de Montevideo", aseguraba César Batlle
Pacheco, vicepresidente del Concejo de Administración Departamental y
miembro de la Comisión Financiera de las Obras de la Rambla Sur, en un
discurso pronunciado en marzo de 1926. Y no se equivocó.
La construcción de la Rambla Sur supuso el abordaje de un proyecto
titánico que sin respetar la geografía de la costa, robó terreno al mar y
sepultó las playas Santa Ana y de Patricios, ubicadas entre la Ramírez y
la zona portuaria.
La construcción de la Rambla Sur se inició en 1928 con maquinaria con
la que hoy no se construiría ni un muelle, buzos de escafandra y obreros
que dejaron todo para ganar cada centímetro a la tierra y el mar.
Algunas estimaciones indican que rellenar las playas y construir la
Rambla Sur hoy exigiría de una inversión cercana a los 300 millones de
dólares. El costo de una obra de semejante envergadura desató la polémica en su época. Y así lo registran los debates de los años veinte.
"Quienes dudaban sobre la conveniencia de construirla machacaban con un
argumento estentóreo: la inversión equivalía a construir todos los
barcos de la flota mercante más grande del mundo. ¿Uruguay podía darse
ese lujo? Hubo que expropiar 929 fincas y rellenar dos playas y sus
ensenadas", señala una información municipal sobre esta megaobra.
Chau al "bajo".
La construcción del tramo de rambla correspondiente a la Ciudad Vieja
trajo consigo cambios en el espacio y en la composición social de la
zona.
Las calles Brecha y Buenos Aires fueron ensanchadas, disponiéndose
además la creación de una explanada entre las calles Treinta y Tres,
Reconquista, Ituzaingó y la rambla misma. A su vez, calles como Santa Teresa, Yerbal y Recinto desaparecieron para siempre de la geografía del casco histórico.
Debido a razones estéticas e "higiénicas", fueron expropiados los predios limítrofes con el espacio que ocuparía la rambla.
Además de obtener los terrenos necesarios para la realización de la
obra, a través de esta medida se pretendía erradicar definitivamente el
barrio prostibulario, popularmente conocido como "El Bajo". La demolición de esas viviendas provocó la migración de parte de la población de la Ciudad Vieja.
Señala una crónica que aunque el Bajo ofrecía "un ambiente de
pintoresquismo muy tentador", fueron pocos los contemporáneos que se
animaron a ponerlo en evidencia, "posiblemente para no delatar con su
conocimiento directo, unos hábitos de vida que era más prudente
ocultar".
Uno de los que se atrevió a hacerlo fue Ramón Collazo, hombre clave del
carnaval (desde hace años homenajeado por el Teatro de Verano) y uno de
los fundadores de la Troupe Estudiantil Ateniense, cuyo padre era
propietario del comercio "Los dos frentes", ubicado en la proa de Yerbal
y Camacuá.
Fue precisamente el "Loro" Collazo quien musicalizó los versos de Víctor Soliño de "Adiós mi barrio" (1930):
Viejo barrio que te vas
te doy mi último adiós
ya no te veré más.
Con tu negro murallón,
desaparecerá
toda una tradición.
Mi viejo Barrio Sur,
triste y sentimental,
la civilización
te clava su puñal.
Piqueta fatal en blanco y negro.
El devastador temporal de julio de 1923 y los consecuentes daños genera
dos en la rambla, constituyeron para las autoridades factores decisivos
a la hora de emprender esta megobra.
Un decreto de octubre de 1925 aseguraba la financiación de las obras a
través de un empréstito y simultáneamente creaba la "Comisión Financiera
de Rambla Sur", organismo supervisor —y en algunos casos gestor— de
todas la actividades vinculadas a este emprendimiento. La obra se inició en 1928 y fue inaugurada oficialmente el 31 de diciembre de 1935.
BALCÓN AL RÍO.
Muestra en el Centro de Fotografía.
Hoy, a las 19:30, se inaugurará en el nueva sede del Centro de
Fotografía de la Intendencia de Montevideo (CdF) la muestra "Rambla Sur
(1923-1935)". La exposición refleja el proceso de construcción de una parte de la ciudad que hoy forma parte de su imagen más universal.
También esta jornada se inauguran otras dos muestras: "Remirando la
pinacoteca" de Mario Spallanzani y "Reminiscencias urbanas" de Maíra
Ishida (Brasil). El CdF está en 18 de Julio 885.
Patrimonio en lista de espera.
La rambla de Montevideo se encuentra inscripta en la Lista Tentativa de
Patrimonio Mundial, constituida por los bienes que presenta cada Estado
Parte a la Unesco.
En esa misma lista se encuentra, por ejemplo, la obra del arquitecto
Eladio Dieste y las pinturas rupestres de Chamangá, Flores.
Uruguay tiene actualmente dos lugares considerados Patrimonio de la
Humanidad por la Unesco: Colonia del Sacramento (a partir de 1995) y el
Frigorífico Anglo desde este año.
"Traslado" del Templo Inglés.
El primer Templo Inglés que se encontraba sobre el Cubo del Sur debió
ser desmantelado a causa de la construcción de la rambla y vuelto a
edificar en su actual emplazamiento: un predio situado enfrente del
expropiado, entre las calles Reconquista, Brecha y Treinta y Tres. A diferencia de su antecesor, el nuevo templo protestante se erigió de cara al mar. Fue inaugurado el 6 de junio de 1936, respetando en gran medida los lineamientos arquitectónicos de su antecesor.
Los muertos y barandas que faltan.
Desde 2005 a 2012 hubo 66 muertos en la rambla Sur desde la escollera Sarandí hasta la Playa Ramírez.
Otras 58 personas fueron rescatadas con vida tras accidentes durante
ese período, según un informe del Ministerio de Defensa Nacional.
En junio de 2012, el exedil nacionalista Edison Casulo le solicitó a la
entonces directora de Acondicionamiento Urbano de la IMM, Eleonora
Bianchi, que se colocaran las barandas que faltan entre los pilotes de
la rambla para dar mayor seguridad a los usuarios.
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