in Punta del Este......
Eigentümer eines Gebäudes von der Küste der Halbinsel stellten
Strafanzeige, contumacial Unterlassung der Pflichten von Beamten gegen
die Gemeinde von Maldonado, der Gemeinde von Punta del Este und
Maldonados Polizeipräsidium. Argentinos, Brasilianer, Italianos und EIN DEUTSCHER! regen sich über Lärmbelästigung auf.
In diesem Fall wies der Richter die Klage ab mit der Begründung,
dass die administrativen Ressourcen nicht ausgeschöpft wurden, die
Beschwerde an die zuständigen Behörden zu bringen. Parallel reichte ein deutscher Eigentümer eine Klage für fast zwei Millionen Dollar Schadenersatz ein.
Der Deutsche, ein Hausbesitzer in der Region, beschwerte sich wegen Ruhe störenden Lärm aus einem nahe gelegenen Restaurant.
Des weiteren wird sich beschwert das man bei dem Lärm, den junge Menschen im Hafengebiet machen, nicht mehr schlafen könnte und wollen den STAAT verklagen.
Nun treffen sich erst recht junge Menschen in der Nacht am Hafen, machen Musik und tanzen. Trinken auch Alkohol. Das geht nicht! In der Saison, im Kurörtchen Punta del Reste, im Sanatoriengebiet zum sicheren Hafen, darf man nicht singen und tanzen bei...o Gott...Musik!
Der Deutsche reitet auf Paragrafen die vielleicht in Dütschland müde Leute in hellster Aufregung treibt...aber 2 Mill Schadenersatz? Schon verblüffend.
Der Herr bewahre mich vor Sturm und Wind und Deutsche die im Ausland sind.
Hier der gesamte Text....
Propietarios de zona portuaria inician acciones contra el Estado
Extranjeros propietarios de varios apartamentos ubicados en la zona del
puerto de Punta del Este iniciaron una inusual protesta en contra del
Estado, con una serie de medidas administrativas y judiciales, por no
asegurar el orden en la zona.
Maldonado MARCELO GALLARDO 09 feb 2014
Entre los dueños de apartamentos en el Puerto de Punta del Este que
llevan adelante la protesta se encuentran argentinos, brasileños,
italianos y un alemán. A medida que se van conociendo sus reclamos, todos coinciden en unificar sus protestas.
Básicamente, estos consideran que no garantizar el orden en la zona es
una omisión, por lo que llevarán adelante una serie de medidas
administrativas y judiciales contra jerarcas locales y nacionales.
Al menos, dos de los propietarios extranjeros consultados por El País
no ocultaron su temor y extrañeza por lo que sucede todas las noches en
la rambla portuaria.
Ambos aseguraron que los desmanes y el caos que observan todas las
noches y que no los deja dormir les suena a cierta permisividad de las
autoridades.
La reacción de los propietarios extranjeros también dejó mal parados a
las instituciones privadas y gremiales empresariales de la zona, algunas
de las cuales, cuando ya había terminado enero, ensayaron una tenue
reacción ante el problema que afecta a Punta del Este.
Denuncia sin efecto.
Los propietarios de un edificio de la rambla de la península ya
radicaron una denuncia penal, por omisión contumacial de los deberes de
funcionarios públicos, contra la Intendencia de Maldonado, el Municipio
de Punta del Este y la Jefatura de Policía de Maldonado. Los mismos propietarios presentaron un recurso de amparo a la justicia.
En este caso, la magistrada de feria desestimó el planteo por
considerar que no se agotaron las vías administrativas para plantear el
reclamo a las autoridades competentes. De forma paralela, un propietario alemán inició una demanda judicial por casi dos millones de dólares por daños y perjuicios.
El alemán, propietario de una casa de la zona, se cansó de realizar
denuncias por ruidos molestos contra un restaurante cercano.
Su demanda está avalada por las actuaciones de los propios inspectores
municipales que, con elementos tecnológicos, comprobaron que los ruidos
provocados por el comercio contravienen lo establecido por la ordenanza.
Reunión.
Mientras tanto, en las últimas horas un empresario brasileño transmitió
el malestar de los vecinos de la rambla portuaria al titular del
conglomerado Destino Punta del Este, Leonardo Carbonell. Este fue recibido en el apartamento del propietario brasileño, ubicado sobre la rambla portuaria.
El brasileño le expresó a Carbonell que el desorden no solo se limita a
los ruidos molestos sino también a los comportamientos agresivos de
jóvenes alcoholizados.
El hombre aseguró que los desmanes se suceden toda la madrugada ante la
pasividad de los funcionarios municipales y policiales que nada hacen
para asegurar el orden en el lugar.
A su vez, el empresario le recordó a Carbonell que Destino Punta del
Este es una institución mixta que busca promover al Uruguay en el
exterior, para buscar a extranjeros interesados en tener su segunda
residencia en Punta del Este.
El brasileño consideró que no es del todo justo salir a promocionar
Punta del Este como un lugar de tranquilidad cuando esto no es del todo
cierto.
Así mismo, le transmitió que tanto él como otros inversores extranjeros
llegaron atraídos por la tranquilidad y seguridad que aseguraba la
publicidad que ofrecía Punta del Este.
Por lo tanto, consideró que no es justo que otros potenciales
interesados en tener una segunda residencia en Punta del Este sean
atraídos por lo que consideró una mentira.
Por estas horas una delegación de Destino Punta del Este se encuentra en Europa promoviendo el destino como segunda residencia.
Según pudo establecer El País, el titular de Destino Punta del Este se
comprometió a transmitir las denuncias del empresario brasileño a los
integrantes públicos de la organización que preside.
Carbonell preside desde un año atrás Destino Punta del Este, conformada
por empresas del departamento, además de las intendencias de Maldonado,
Canelones, Lavalleja, y el Ministerio de Turismo y Deporte.
Poca inspección durante el día
El alcalde suplente de Punta del Este, Julio Pérez, reveló que en los
últimos tiempos la cantidad de inspectores de tránsito bajó de trece a
ocho por decisión del intendente Óscar de los Santos.
En ocasiones, el municipio de Punta del Este cuenta con un solo
inspector para fiscalizar el tránsito en horas del día, en los setenta
kilómetros de su jurisdicción.
"Contamos con ocho inspectores que se toman sus días libres y que
trabajan de noche para llevar adelante los operativos de espirometría.
Al otro día quedan dos o uno, según el turno que se haya cubierto de
noche", dijo Pérez.
Durante el día uno de los inspectores se queda en la oficina atendiendo los llamados de reclamos.
"A veces tiene que dejar el teléfono para atender los reclamos. Y hay
veces que de día en la avenida Gorlero y las calles 24 y 20, las
principales de Punta del Este, no se ve un solo inspector", afirmó.
"Si al menos hubiera uno o dos inspectores caminando por Gorlero o las
paralelas se podrían corregir muchísimos errores de autos estacionados
donde no corresponde. O tomar medidas para agilizar el tránsito", indicó
el alcalde suplente.
Pérez recordó que hace muchos veranos llegaban a Punta del Este hasta cuarenta cadetes de la Escuela Nacional de Policía.
"Ellos marcaban presencia en todos lados. Hoy, quizás hay veinte. Le
hemos quitado a Punta del Este el servicio que antes teníamos. Si
sumamos esto a los pocos inspectores que tenemos, hay un cierta imagen
de abandono", agregó el alcalde Julio Pérez.
El Pais
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