CARLOS TAPIA 06 abr 2016
El Ministerio de Salud Pública (MSP) confirmó ayer el primer caso de zika importado en Uruguay. Se trata de un paciente uruguayo. Contrajo la enfermedad en Semana Santa durante sus vacaciones en Rio de Janeiro. El ministro de Salud, Jorge Basso, dijo a El País que el paciente "está estable".
Afirmó, además, que por el momento no se informará el barrio de
Montevideo en que vive ni su edad, para evitar que sea identificado.
El zika es una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, el
cual ya está esparcido por todos los departamentos del país.
Este mosquito también transmite el dengue y la fiebre chikungunya, de
la que este año no se han registrado casos en Uruguay, ni autóctonos ni
importados. Este verano, y por primera vez, sí se detectaron pacientes con dengue autóctono. Van 26, la mayoría en Montevideo, en Pocitos.
Durante su comparecencia ayer en la Comisión de Salud del Senado, en
tanto, Basso contó que se enviaron a un laboratorio estadounidense en
Puerto Rico —que es el que ha confirmado los casos de dengue en Uruguay—
las muestras de dos mujeres embarazadas de las cuales se sospechaba que
podrían tener zika. Los resultados dieron negativo.
Aunque no está comprobado científicamente, el Ministerio de Salud de
Brasil, país donde se han registrado más de un millón y medio de
personas con zika, afirma que este virus está relacionado con un aumento
de la microcefalia, una malformación congénita que afecta a niños que
nacen con una cabeza y un cerebro anormalmente pequeños.
El ministro precisó que se están "monitoreando todos los casos sospechosos". E insistió en que el paciente con zika fue aislado y ya está bien.
Los síntomas de zika son muy parecidos al del dengue y la fiebre
chikungunya —de hecho en los casos sospechosos se hacen los análisis por
las tres enfermedades.
Se trata de fiebre leve y erupciones en la piel, y suelen aparecer
entre dos y 12 días después de haber contraído la enfermedad. A veces vienen acompañadas de malestar general, conjuntivitis y dolor en músculos y articulaciones. También se han dado casos con dolor de cabeza y vómitos.
Sin embargo, el problema mayor que tiene el zika, al igual que las
otras dos enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti, es que solo
uno de cada cuatro desarrolla sintomatología.
Ministros de Salud de toda América Latina y representantes de
organismos internacionales como la OPS y el Instituto Sudamericano de
Gobierno en Salud (Isags), se reunieron a principios de febrero en la
sede del Mercosur en Montevideo donde se analizó el estado
epidemiológico de la región, informes de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) y los avances científicos disponibles para darle pelea al
virus zika. Todo indicaba que la enfermedad podría desarrollarse en Uruguay.
Es más, según supo El País el MSP estaba a la espera del primer caso
después de Semana Santa, debido a la gran cantidad de uruguayos que
suelen viajar a Brasil.
En Argentina, esta semana se confirmaron las dos primeras muertes por dengue en la provincia de Buenos Aires. En ese país se han registrados unos 20.000 casos de dengue.
Desafío.
Ante la Comisión de Salud, Basso, según supo El País, advirtió que
tanto la detección de los primeros casos autóctonos de dengue como el
primer paciente con zika importado en el país, implica "un fenómeno
nuevo, del cual no se tenía experiencia previa, que implica un desafío
muy importante".
En este sentido, advirtió que "se va a fortalecer" el laboratorio donde
se hace el diagnóstico de estas enfermedades en Uruguay.
Para esto el jerarca dio cuenta sobre un trabajo conjunto del MSP con
la Facultad de Ciencias, y dijo que a estos se sumará "un auditor
constante" de la OPS.
"Esta es una oportunidad para desarrollar un proceso de control de
calidad en el laboratorio. Esto es para mejorar. Queremos que haya tanto
auditorías internas como externas", precisó Basso.
El Ministerio se propone, además, entrevistar de vuelta a todos los pacientes con dengue autóctono en Uruguay. Esto se debe a lo atípico que ha sido el arribo de la enfermedad en el país.
En otros lugares donde se ha presentado la enfermedad, esta lo hizo a
través de un brote epidemiológico y no a partir de casos aislados.
A la cartera le llama la atención, sobre todo, la situación en Salto y
San José, donde se halló un solo caso en cada departamento. "Uruguay es un país atípico con el tema del dengue y hay que estudiar por qué", precisó el ministro ante los senadores.
Semanas atrás el MSP informó sobre un caso autóctono en Canelones, de
una paciente que había declarado no haber viajado a otro país, pero
luego se comprobó que sí lo había hecho y que no había contraído la
enfermedad en Uruguay.
"Los casos aislados que no expresan en brotes, hay que estudiarlos.
Esta es una enfermedad explosiva y acá no se dio así", insistió Basso.
En tanto, el senador nacionalista Javier García, cuestionó al equipo
del ministerio si no era posible que haya un subregistro de los casos. La subdirectora nacional de Salud y exdirectora de Epidemiología, Raquel Rosa, dijo que para la cartera eso estaba descartado.
Técnicas nucleares para detectar virus.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) formará a más de
35 expertos en una técnica nuclear que permite detectar en tres horas y
con exactitud la presencia del virus del zika en una región, informó
ayer en un comunicado.
El seminario, que comenzó el lunes y se extenderá hasta el viernes 15,
forma parte de una iniciativa puesta en marcha en marzo por este
organismo dirigida a una treintena de países de América Latina y el
Caribe para combatir el zika con técnicas nucleares. Los participantes, en su mayoría de América Latina y el Caribe, aprenderán a usar la técnica nuclear RT-PCR.
"Esta técnica probada y eficiente puede detectar un virus en tres
horas", aseguró Aldo Malavesi, director del Departamento de Ciencias
Nucleares del OIEA. Malavesi añade que este curso incluye simulaciones prácticas y epidemiológicas.
El Pais
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