Von 10 streunende Hunde haben acht Eigentümer, die sich nicht interessieren was ihre Hunde machen.
Es fördert unverantwortliches Gesundheitsrisiko, nach Ansicht der Forscher.
Zoonosen Krankheiten und Infektionen sind, die auf natürliche Weise zwischen Mensch und anderen Wirbeltieren übertragen werden können.
En Uruguay hay a un perro cada tres personas. Esta cifra es casi el triple del promedio europeo y “tres o cuatro veces mayor al ideal” para detener la hidatidosis, asegura la Comisión Nacional de Zoonosis. A este dato se le suma otro: una reciente investigación reveló que el 80% de los perros callejeros tiene dueño, pero no cuida a sus animales y esa conducta encierra “un riesgo para la transmisión de la zoonosis”.
Así lo explicó a El Observador la veterinaria Valentina Marín, quien junto a su colega Alinn Malian, ambas egresadas de la Universidad de la República, realizaron la investigación acerca de los perros callejeros.
El barrio que presentó mayor cantidad fue Malvín Norte con 52 animales. Le siguieron Peñarol con 34, Buceo con 29 y Solymar Norte con 25. Estos fueron encontrados en circuitos de no más de 10 cuadras de diámetro.
El dato de que casi el 80% de los perros errantes tenía dueño surge de que llevaban collar y también por el estado del animal. Una de las autoras dijo a El Observador que en Buceo, “todos tenían collar y todos estaban sueltos”.
En Peñarol, en cambio, fue donde se encontraron más perros con problemas de piel y con extrema delgadez. Un reparo que hacían los vecinos consultados para el estudio es que las veterinarias asumieron el cuidado y la alimentación de los perros vagabundos.
¿Pero un perro puede ser considerado callejero si lo espera una cómoda cucha? La Organización Mundial de Sanidad Animal así lo establece siempre y cuando no esté bajo el control directo de un humano.
Ante la desaparición de las perreras por orden de la ley de Bienestar Animal, las protectoras y los refugios, con o sin ayuda gubernamental, pasaron a cumplir con la función de darles hogar a los canes ambulantes o maltratados. Sin embargo, Malian señaló que “están colapsadas” y “no reciben más perros”. La calle, para algunos, es el único destino; y para otros, un “paseo” que le ofrece un dueño irresponsable.
“Los dueños no tienen conciencia de los problemas que puede traer un perro vagabundo sin restricciones”, afirmó Malian. La reproducción desmedida y la falta de control de las heces fecales son dos factores que representan un riesgo para la salud animal tanto como para la salud humana.
El perro es vector de más de 100 enfermedades que pueden ser transmitidas al humano. Hidatidosis, toxocariasis y rabia (el virus no ha sido erradicado) son las más conocidas.
Las deposiciones, por su parte, pueden contener parásitos, como ascaris y ancylostomas, cuyo contagio puede desarrollar cuadros digestivos y respiratorios e, incluso, puede llegar a causar ceguera progresiva en niños.
Otras consecuencias son los accidentes de tránsito, las mordidas y el esparcimiento de basura.
Una encuesta realizada a los dueños de los perros en cada barrio, incluida en la investigación, determinó que el 26% reconocía que los dejaba sueltos.
Cosas que no se saben
El 53% de los perros vagabundos relevados por Malian y Marín era macho. Si bien no se podía conocer si estaban castrados, la encuesta a propietarios concluyó que el 64% no había operado a sus mascotas y un porcentaje más alto contestó que no pensaba hacerlo.
La castración, a juicio de las veterinarias, es parte de la tenencia responsable de mascotas. No obstante, está el concepto de que los perros machos no deben ser esterilizados, pero se desconoce que también tienen celo. “A la gente le parece una aberración. Hasta criminal”, relató Marín.
A fines de 2012, la Comisión Nacional de Zoonosis había castrado 30.811 perros en Montevideo. Solo el 15% era macho.
La regla es básica: si el perro callejero no está castrado, dejará descendencia. Además, mientras están en celo manifiestan agresividad.
Estimaciones internacionales indican que las esterilizaciones serán efectivas cuando abarquen al 90% de las hembras ya la mitad de los machos de una determinada localidad. Un dato asombroso: en seis años, una perra y sus crías tienen la capacidad de procrear 67 mil nuevos cachorros.
Los encuestados también mostraron ignorancia con dos aspectos básicos del cuidado animal: que los perros deben ser vacunados todos los años y que hay que desparasitarlos cada tres meses. Lo último implica solo la administración de una pastilla que cuesta $ 30.

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